jueves, 23 de junio de 2011

Corpus Christi



Día de la Solemnidad de Jesús

Corpus Christi es una celebración conocida también como la Solemnidad del Cuerpo y la Sangre de Cristo. Antes era llamada Corpus Domini (“Cuerpo del Señor”). Su principal finalidad es la adoración a la presencia de Jesús.

En este día la comunidad católica celebra la presencia real de Jesucristo, es un homenaje de adoración y gratitud que se basa en la fe cristiana.

La celebración se lleva a cabo el jueves siguiente al octavo domingo después del Domingo de Resurrección, es decir, 60 días después de Resurrección. La institución de este día se hizo el 8 de septiembre de 1264 por el Papa Urbano IV.

Se dice que Santo Tomás de Aquino (una de las figuras más relevantes de la iglesia católica) compuso los signos de esta fiesta. Las celebraciones del Corpus suelen incluir una procesión en la que se exhibe el Cuerpo de Cristo.

Aparte de República Dominicana, en muchos lugares este es un día de fiesta, de especial relevancia en varios países y es un día festivo oficial como es el caso de algunas localidades de España, Austria, partes de Alemania, Hungría y Suiza, Croacia, Polonia, Trinidad y Tobago, Portugal, Perú y Ecuador, entre otros.

Muchos católicos consideran que existen tres jueves del año en que lucen más que el sol que son: Jueves Santo (día en que la iglesia hace la institución de la eucaristía), Corpus Christi y el Día de la Ascensión.

domingo, 24 de abril de 2011

Un día como hoy estalló la Guerra de Abril del 65

Un día como hoy estalló la Guerra de Abril del 65
Ocurrió en torno al mediodía de ese sábado 24 de abril de 1965.
Ocurrió como pasa con muchas cosas, que se toman su tiempo.
Aquella ofensa a la constitución se encontró con aquella sed de democracia.
El movimiento lo habían organizado descendientes de personas muy comprometidas con el trujillato, pero con la suficiente formación para asumir el compromiso con la Patria.

Aunque el líder del movimiento estaba fuera del país, Francisco Alberto Caamaño emergió como protagonista de una dura y hermosa jornada pro Patria.
Comparto con ustedes una publicación del periodista Saúl Pimentel, a propósito de la fecha.

SANTO DOMINGO, República Dominicana.- El 1965 fue dramático para los dominicanos. Una mayoría abogaba por la reposición del gobierno de Juan Bosch, derrocado por dos años antes por un grupo de militares y civiles, pero otros se oponían a ello. Bosch, a la sazón líder del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), había ganado las elecciones del 1962, las primeras después de la tiranía de Trujillo.

La insurrección se transformó de inmediato en una guerra civil protagonizada, por un lado por los militares y civiles que apoyaban a los golpistas del 63, y por el otro los que aspiraban a reponer la Constitución.

Los tres primeros días fueron de intenso combate. Las fuerzas constitucionalistas preparaban un ataque a San Isidro, bastión del otro grupo militar. Este enfrentamiento tuvo su climax en la batalla del puente Duarte. Único punto por el cual la ciudad podía ser atacada por el grupo de San Isidro. En este lugar los seguidores del Triunvirato sufrieron una tremenda derrota.

El 28 de abril comenzaron a llegar 42,000 soldados extranjeros. Aunque su manifiesto propósito era proteger vidas y propiedades de estadounidenses residentes, en realidad su interés era impedir que surgiera aquí un gobierno izquierdista, similar al que se había instalado en Cuba seis años antes. A los Estados Unidos le resultó suspicaz que junto a los militares constitucionalistas estuvieran peleando miembros del Movimiento 14 de Junio y el Movimiento Popular Dominicano (MPD), dos entidades abiertamente izquierdistas. “Los Estados Unidos no pueden y no van a permitir el establecimiento de gobiernos comunistas en el hemisferio occidental”, dijo en esa oportunidad Lyndon B. Johnson, presidente de este país.

La presencia de los soldados estadounidenses fortaleció al grupo militar que enfrentaba a los constitucionalistas. La ciudad de Santo Domingo quedó virtualmente dividida en dos y el país con dos gobiernos militares: el Constitucionalista, cuyo presidente primero era el dirigente perredeísta Rafael Molina Ureña y luego el coronel Francisco Alberto Caamaño, y el de Reconstrucción Nacional, a cuya cabeza estaba el general Antonio Imbert Barreras, uno de los organizadores del complot que perpetró la muerte de Trujillo y un declarado anticomunista.

Los enfrentamientos de desarrollaron durante casi cinco meses en los estrechos límites del casco urbano de la ciudad de Santo Domingo. Aunque hubo intentos de expandirlos, no fue posible.

La Guerra de Abril no terminó por la acción militar, sino gracias a la diplomacia internacional, en la cual jugó un papel estelar la Organización de Estados Americanos (OEA). En agosto se iniciaron formalmente las negociaciones de paz y el 3de septiembre se firmó el Acta Institucional. Ambos gobiernos acordaron renunciar y elegir un Gobierno Civil provisional presidido por Héctor García Godoy, celebrar elecciones en 1966, declarar una amnistía general, desarmar a los civiles y el retiro de los militares norteamericanos. Igualmente se acordó que los principales líderes constitucionalistas fuesen designados como agregados militares de embajadas dominicanas importantes.

jueves, 21 de abril de 2011

¿Sabías que la chinola está asociada a la Semana Santa?

Así es. Esa fruta tropical, rica en vitamina C y fuente de proteínas, minerales y carbohidratos, es conocida en muchas partes como Fruta de la Pasión.

Y nada más y nada menos que por la similitud de su bellísima flor con los elementos que se usaron en la Crucifixión de Jesús: la cruz, los clavos y el martillo.

Además, una de sus variedades, la llamada "fruta de la pasión morada", presenta un color violáceo o marrón púrpura muy propio de la Semana Santa cristiana.

La cáscara es lisa y rugosa cuando madura el fruto. Su pulpa es gelatinosa, viscosa, de color amarillo y de un sabor ligeramente ácido, muy aromático. Está llena de semillas duras y crujientes de color negro.

Se produce y crece en Brasil, Colombia, Perú, Bolivia, Ecuador, en nuestro país, y en otras zonas tropicales.

SEMANA SANTA

¿Conoces el significado de cada día de la Semana Santa?

!Aquí lo tienes!

El domingo de ramos, Jesús entró solemnemente a Jerusalén, y fue recibido con entusiasmo por el pueblo, testigo de tantos milagros como Él había obrado en su favor. Esto encendió la ira de los escribas y fariseos contra Jesús.Pasó Jesús todo el domingo en la ciudad y, al atardecer, se fue a Betania, como a tres kilómetros de distancia.

El lunes fue otra vez Jesús a Jerusalén, maldijo la higuera que no daba frutos como para recordarnos el castigo que merece quién no da frutos de buenas obras, y arrojó del templo a los que lo profanaban con sus compras, ventas y cambios de moneda, repitiendo ese día lo que había hecho tres años antes. Por la tarde volvió a Betania.

El martes volvió de nuevo a Jerusalén y trabajó intensamente durante todo el día, enseñando su doctrina y sosteniendo fuerte disputas con fariseos escribas y herodianos. Ese día por la tarde, los pontífices tomaron la determinación de prenderle y darle muerte.Después de esto Jesús decidió ir a Betania.

El miércoles Jesús permaneció en Betania con sus apóstoles en casa de la familia de Lázaro, Marta y María. Judas muy probablemente iría a Jerusalén a comprar el cordero que habían de sacrificar el día siguiente, y aprovechó esta salida para pactar la venta e Jesús por treinta monedas.
Jesús se preparó para el sacrificio que había de ofrecer en dos días a su Padre para la salvación del mundo. A la vez sus enemigos se prepararon para desahogar contra Jesús todo el odio de sus corazones.

El jueves en la tarde, subió a Jerusalén, celebró la cena pascual, instituyó la Sagrada Eucaristía y el Sacerdocio católico y después se fue a orar al huerto. Sobre la media noche, Judas consuma su traición.

El viernes fue interrogado por Herodes y Pilato, luego azotado, coronado de espinas, condenado a muerte y crucificado, murió a las tres de la tarde y llevado al sepulcro antes de ponerse el sol.

El sábado permaneció el cuerpo en el sepulcro, vigilado constantemente por los soldados.

El domingo resucitó glorioso y triunfante.

jueves, 29 de marzo de 2007

"El Gabo" y sus cosas

Homenaje a "Gabo", el contador de historias

El escritor colombiano Gabriel García Márquez no deja de contar historias, aun en el homenaje que se le rindió en la inauguración del IV Congreso de la Lengua Española, que se lleva a cabo en Cartagena de Indias, Colombia.

Hace 40 años que se publicó "Cien años de soledad" y la edición especial lanzada esta semana se sigue vendiendo como pan caliente, con casi un ejemplar cada segundo, del tiraje de 30.000 que se distribuyó en Colombia.

El éxito de la novela sigue sorprendiendo al Nobel de Literatura, quien admite seguir escribiendo todos los días, como lo dijo en el discurso que pronunció durante su homenaje.

A continuación, lea el texto íntegro de García Márquez que, según su amigo Tomás Eloy Martínez, podría ser parte del segundo tomo de sus memorias.

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Mensaje de Gabriel García Márquez

Ni en el más delirante de mis sueños, en los días en que escribía "Cien años de soledad", llegué a imaginar que podría asistir a este acto para sustentar la edición de un millón de ejemplares.

Pensar que un millón de personas pudieran leer algo escrito en la soledad de mi cuarto, con 28 letras del alfabeto y dos dedos como todo arsenal, parecería a todas luces una locura.

Hoy las academias de la lengua lo hacen con un gesto hacia una novela que ha pasado ante los ojos de cincuenta veces un millón de lectores, y hacia un artesano, insomne como yo, que no sale de su sorpresa por todo lo que le ha sucedido.

Pero no se trata ni puede tratarse de un reconocimiento a un escritor. Este milagro es la demostración irrefutable de que hay una cantidad enorme de personas dispuestas a leer historias en lengua castellana, y por lo tanto un millón de ejemplares de "Cien años de soledad" no son un millón de homenajes al escritor que hoy recibe, sonrojado, el primer libro de este tiraje descomunal.

Es la demostración de que hay millones de lectores de textos en lengua castellana esperando, hambrientos, de este alimento.

"Nada ha cambiado"

No sé a qué horas sucedió todo. Sólo sé que desde que tenía 17 años y hasta la mañana de hoy, no he hecho cosa distinta que levantarme temprano todos los días, sentarme frente a un teclado, para llenar una página en blanco o una pantalla vacía del computador, con la única misión de escribir una historia aún no contada por nadie, que le haga más feliz la vida a un lector inexistente.

En mi rutina de escribir, nada he cambiado desde entonces. Nunca he visto nada distinto que mis dos dedos índices golpeando, una a una y a un buen ritmo, las 28 letras del alfabeto inmodificado que he tenido ante mis ojos durante estos setenta y pico de años.

Hoy me tocó levantar la cabeza para asistir a este homenaje, que agradezco, y no puedo hacer otra cosa que detenerme a pensar qué es lo que me ha sucedido. Lo que veo es que el lector inexistente de mi página en blanco, es hoy una descomunal muchedumbre, hambrienta de lectura, de textos en lengua castellana.

Los lectores de "Cien años de soledad" son hoy una comunidad que si viviera en un mismo pedazo de tierra, sería uno de los veinte países más poblados del mundo.

No se trata de una afirmación jactanciosa. Al contrario, quiero apenas mostrar que ahí está una gigantesca cantidad de personas que han demostrado con su hábito de lectura que tienen un alma abierta para ser llenada con mensajes en castellano.

El desafío es para todos los escritores, todos los poetas, narradores y educadores de nuestra lengua, para alimentar esa sed y multiplicar esta muchedumbre, verdadera razón de ser de nuestro oficio y, por supuesto, de nosotros mismos.

"No dejé de escribir"

A mis 38 años y ya con cuatro libros publicados desde mis 20 años, me senté ante la máquina de escribir y empecé: "Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo".

No tenía la menor idea del significado ni del origen de esa frase ni hacia dónde debía conducirme. Lo que hoy sé es que no dejé de escribir ni un solo día durante 18 meses, hasta que terminé el libro.

Parecerá mentira, pero uno de mis problemas más apremiantes era el papel para la máquina de escribir. Tenía la mala educación de creer que los errores de mecanografía, de lenguaje o de gramática, eran en realidad errores de creación, y cada vez que los detectaba rompía la hoja y la tiraba al canasto de la basura para empezar de nuevo.

Con el ritmo que había adquirido en un año de práctica, calculé que me costaría unos seis meses de mañanas diarias para terminar.

Esperanza Araiza, la inolvidable Pera, era una mecanógrafa de poetas y cineastas que había pasado en limpio grandes obras de escritores mexicanos, entre ellos "La región más transparente", de Carlos Fuentes; "Pedro Páramo", de Juan Rulfo, y varios guiones originales de don Luis Buñuel.

Cuando le propuse que me sacara en limpio la versión final, la novela era un borrador acribillado de remiendos, primero en tinta negra y después en tinta roja, para evitar confusiones. Pero eso no era nada para una mujer acostumbrada a todo en una jaula de locos.

Pocos años después, Pera me confesó que cuando llevaba a su casa la última versión corregida por mí, resbaló al bajarse del autobús, con un aguacero diluvial, y las cuartillas quedaron flotando en el cenegal de la calle. Las recogió, empapadas y casi ilegibles, con la ayuda de otros pasajeros, y las secó en su casa, hoja por hoja, con una plancha de ropa.

"Dificultades mayores"

Lo que podía ser motivo de otro libro mejor, sería cómo sobrevivimos Mercedes y yo, con nuestros dos hijos, durante ese tiempo en que no gané ningún centavo por ninguna parte. Ni siquiera sé cómo hizo Mercedes durante esos meses para que no faltara ni un día la comida en la casa.

Habíamos resistido a la tentación de los préstamos con interés, hasta que nos amarramos el corazón y emprendimos nuestras primeras incursiones al Monte de Piedad.

Después de los alivios efímeros con ciertas cosas menudas, hubo que apelar a las joyas que Mercedes había recibido de sus familiares a través de los años. El experto las examinó con un rigor de cirujano, pasó y revisó con su ojo mágico los diamantes de los aretes, las esmeraldas del collar, los rubíes de las sortijas, y al final nos los devolvió con una larga verónica de novillero: "Todo esto es puro vidrio".

En los momentos de dificultades mayores, Mercedes hizo sus cuentas astrales y le dijo a su paciente casero, sin el mínimo temblor en la voz: "Podemos pagarle todo junto dentro de seis meses".

"Perdone señora", le contestó el propietario, "¿se da cuenta de que entonces será una suma enorme?".

"Me doy cuenta", dijo Mercedes, impasible, "pero entonces lo tendremos todo resuelto, esté tranquilo".

Al buen licenciado, que era un alto funcionario del Estado y uno de los hombres más elegantes y pacientes que habíamos conocido, tampoco le tembló la voz para contestar: "Muy bien, señora, con su palabra me basta". Y sacó sus cuentas mortales: "La espero el 7 de setiembre (sic)".

Por fin, a principios de agosto de 1966, Mercedes y yo fuimos a la oficina de correos de la ciudad de México, para enviar a Buenos Aires la versión terminada de "Cien años de soledad", un paquete de 590 cuartillas escritas a máquina, a doble espacio y en papel ordinario y dirigidas a Francisco Porrúa, director literario de la editorial Suramericana.

El empleado del correo puso el paquete en la balanza, hizo sus cálculos mentales y dijo: "Son 82 pesos".

Mercedes contó los billetes y las monedas sueltas que le quedaban en la cartera, y se enfrentó a la realidad: "Sólo tenemos 53".

Abrimos el paquete, lo dividimos en dos partes iguales y mandamos una a Buenos Aires, sin preguntar siquiera cómo íbamos a conseguir el dinero para mandar el resto.

Sólo después caímos en la cuenta de que no habíamos mandado la primera sino la última parte. Pero antes de que consiguiéramos el dinero para mandarla, ya Paco Porrúa, nuestro hombre en la editorial Suramericana, ansioso de leer la primera mitad del libro, nos anticipó dinero para que pudiéramos enviarla.

Fue así como volvimos a nacer en nuestra vida de hoy.

domingo, 25 de marzo de 2007

ASI ESCRIBE: Víctor Víctor

Hace mucho tiempo que lo disfruto. Además de admirar su calidad como compositor de temas musicales, gozo su exquisitez como autor de letras en sentido general.
Espero que se animen a hacer click en este link...
http://www.clavedigital.com/FIRMAS/Articulo.asp?Id_Articulo=8639
...y que se motiven a comentarme.

JA,JA,JA...

Se encuentra la tropa descansando, el sargento decide hacer una prueba a los soldados y pregunta:- ¿Cuánto es 4 x 8?El soldado Gómez responde con voz fuerte y clara:- 48 mi sargento!El sargento responde:- ¡Así me gusta! ¡Bruto pero enérgico!

¿Por qué Nuestro Coro?

Porque es el oído ese sentido tan especial, que tramitando sólo el cuatro por ciento de todo lo que percibe nuestro cerebro, crea imágenes suficientes para construir un mundo.Es el oído el sentido que sustenta la imaginación.Con la imaginación es como se puede construir un mundo mucho mejor, no sólo para algunos, sino para todos.La garantía de que así sea es que cada uno, a su modo, participe de los procesos de imaginación y construcción.Este punto de encuentro es una invitación a imaginar, a participar, a unir voces para avanzar a ese mundo mejor: garantía de que mediante su voz (aunque sea escrita) participe de una colectividad costructiva, imaginadora y armónica, NUESTRO CORO.